El deterioro del orden público en vecindarios en que
predominan los delitos violentos relacionados con las drogas hace que la
población sea renuente a identificar a los involucrados en esos delitos, a
pesar de que eso podría detener la ola de violencia, como consecuencia de una
cultura del miedo y, en muchos casos, de la falta de confianza en la policía. A
este problema se añade el hecho de que las comunidades pueden pasar a ser
dependientes de los mercados de drogas ilícitas locales que apoyan economías
enteras y, por lo tanto, no pueden o no quieren modificar esa situación, ya que
al hacerlo pondrían en peligro sus ingresos personales. A
veces, los delincuentes reclutan a jóvenes para vender drogas o unirse a pandillas
violentas.
El delincuente típico “es un joven costarricense entre 15
y 25 años, que no trabaja, no estudia, ha desertado del sistema educativo
formal, no tiene ningún trabajo y vive en un espacio determinado, en una zona
determinada” y generalmente vive en un área de ingresos bajos. Las personas con
ingresos bajos no tienen mayor propensión a cometer delitos que las otras
personas, pero la pobreza alienta a la delincuencia.”
Los
efectos de la violencia comunitaria sobre el desarrollo del niño.
Los niños sometidos a la violencia tienen más
probabilidad de quedar atrapados en un ciclo de violencia que conduce a futuros comportamientos violentos,
incluyendo la agresión, la delincuencia,
crímenes violentos y abuso infantil.
Además, se ha considerado que la exposición a la
violencia contribuye a problemas de salud mental durante la niñez y la
adolescencia. Los trastornos psiquiátricos incluyendo la depresión, la
ansiedad y el trastorno de estrés
postraumático (PTSD) se encuentran con más frecuencia entre jóvenes expuestos a
la violencia comunitaria.
Prevención
En
el país hay muchos ejemplos que pueden ilustrar esto de buena forma, algunos de
ellos son: funcionamiento de cuerpos de policía municipal centrados en la
prevención y el control de los factores de riesgo, inversiones concretas para
recuperar espacios públicos, promoción de actividades deportivas, recreativas y
culturales dirigidas especialmente a los jóvenes, construcción de centros de
cuido y desarrollo infantil para la formación de mejores ciudadanos, creación
de espacios como skate parks para que los jóvenes puedan expresarse y recrearse
sanamente.
Asimismo, la instalación de
oficinas de empleo que generen oportunidades laborales, especialmente a los
jóvenes en situación de riesgo, así como la participación en los grupos locales
de seguridad comunitaria, centros de mediación y resolución pacífica de
conflictos, festivales, marchas por la paz y muchos programas y eventos que se
impulsan y ejecutan desde el municipio.
Referencias
bibliográficas
Campos, A. (2014).Violencia social. Costa Rica: EUNED.
Duarte, K. (2006). Discursos de resistencias
juveniles en sociedades adultocéntricas. San José: DEI.


Hola compañera
ResponderEliminarMuchas felicidades por su blog, me parece muy interesante y completo lo redactado. En mi opinión pienso que la violencia costara mucho tiempo en erradicarla, ya que es parte de la convivencia de la sociedad, pero se puede tratar de disminuir en programas de estudio que den oportunidades a los jóvenes de superar se en la parte académica y que se trabaje en sectores deportivos y que den espacio al deporte pero que se mantengan vigilado por los oficiales de la fuerza publica ya que los lugares públicos como parques son utilizados por personas que llegan a consumir droga y a cometer delitos.
Hola Compañero
EliminarMuchas gracias,excelente tu idea de mantener los sectores deportivos vigilados,pero toda acción tiene ventajas y desventajas.
Te cuento una anécdota frente al colegio, el cual asistía está el poli deportivo,las personas llegan hacer ejercicio y también los alumnos van almorzar y pasar ratos libres.
Pero resulta que también llegan personas a vender drogas como usted lo dice llegan a vender y consumir, la policía por lo general a la hora de almuerzo pasa los encuentra los revisan y no les hacen nada.
Si sería bueno mantener estos sectores vigilados pero también vigilados a los policías que cumplan bien con su labor,sin embargo no generalizó no todos los policías son iguales algunos sin cumplen con su labor como debe de ser, hace unos meses atraparon a varios por venta de drogas en el cantón.
La mejor manera de prevenir la violencia es por medio de la educación como usted mismo menciona por medio de programas de estudios o algunas de las recomendaciones que escribí en el blog.
Saludos.